viernes, 19 de noviembre de 2010

carta a la desaveniencia

...habìa transcurrido los dìas, incluso algunos meses y mi hastìo empezò a desvanecerse con olores mas agradables: como el humo seco de los rìos; o del calor de las noches envueltos en terribles espantos!!!
Mi dolor era insoportable!!!, terriblemente insòmica, como los deseos a Tu distancia, sin celos y dudas a la vez; como discusiones y disolvencias erràticas; o del desvìo malechoso de los barros marrones !!!
Querìa siempre que mis preferencias dominaran la tierna mañana de los deserticos e insanos mùsculos de Tus nervios o apatìas. que mi desverguenza colgara mas de un hilo en las venas; o que se congelaran con menos lagrimas!!!
Soportarè un minuto mas de mi vida de clamores e insanos colores; de lluvias y calores monstruosos. De vueltas al rededor de una mentira; o sobremomentos que no significan mas que un final tràgico!!!
Colorearè mejor mis brillos, y los años que me quedan por envejecer, me soportarè menos -cada vez que cuelgue el reloj que no quiero- danzarè estrofas malditas; y cantarè el son de los desleales piadosos!!!
...y me emborracharè una vez mas con Tu sonrisa, al punto de dormirme y despertar por siempre CONTIGO; y otra vez mas danzarè cuando vuelva a comer o a sonreirte; o cuando una vez mas: me aprietas!!!

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